Maldito corazón…a dónde me llevarías por Valentín…

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Hoy, con todo el aspaviento de San Valentín en la calle, decidí dormir hasta tarde y quedarme en casa, pero no quería dejar de escribir algo al respecto… Quiero confesarles  que en este post no les voy a hablar exactamente de escapadas románticas, ni de regalos perfectos, destinos de ensueño o de las flores que me gustan o no. Digamos que el de hoy es un post de alguna manera “anti-valentin”…o talvez uno en el que hago público este manifiesto para que en algún lugar del mundo lo lea mi verdadero Valentín…

Así que hoy le escribo a ese Valentín que aún no conozco, a ese que me he cruzado en alguna parte del camino o a ese que seguro me encontraré en algún viaje no planificado…

No soy de las que le gustan los viajes al Caribe ni los cruceros all inclusive. Sí… te puede parecer raro, pero en realidad eso no es lo mio. No necesito que me lleves a hoteles 5 estrellas ni en primera clase… en realidad me aburriría un poco si haces eso. No quiero que me lleves a París o Venecia, ni que me hagas ver el atardecer en la Toscana. De hecho, ya he estado en esos sitios y tengo la fuerza e independencia para ir a ellos sola.

Mi Valentín será ese loco que me quiera llevar con él al Fin del Mundo, con una mochila en la espalda y nada más. Sí, tú…ese loco que con el que caminaré horas de horas para llegar a las faldas de un volcán en un pueblo desconocido; por el que me despertaré a las 4am para montar un caballo en el altiplano y cruzar una isla sólo para ver el amanecer… y seguramente por el que dejaré todo cuando me digas “Dame la mano y vamos a darle la vuelta al mundo.” (como lo dice Calle 13).

Faro fin del Mundo
Faro del Fin del Mundo – Ushuaia – Argentina

Ese Valentín, que aún no se ha cruzado por mi camino, me llevará de camping a bosques que ni él conoce y no dudará en decirme un fin de semana cualquiera “arma tu mochila que nos escapamos en unas horas…”

No me lleves a Miami ni a Aruba, sabes que no aguantaría más de 3 días… Llévame a Marruecos, a Turquía, llévame a la China o escápate conmigo al África. Vámonos a una ciudad vieja y sin nombre, donde nos importa más cómo está de ánimo la gente antes de qué tiendas hay o qué monumentos tenemos que ver.

Mi Valentín me llevará sin rumbo, por una ruta que el mapa del corazón nunca olvida. Me hará viajar horas de horas en buses y dormir en hostels o en casas de nuevos y viejos amigos, donde conoceremos a miles de gentes más… esos de “espíritu libre” (como nos dicen). Esos pocos que quedan, y que a pesar de todo, aún tienen las agallas para emprender un viaje cuando el cuerpo lo pide, esos que no se cansan de soñar…

imagenes-de-amor

Ya se Valentín, ya se lo que estás pensando… #soñadora
Pues claro que sí! Tú sabes que lo llevo tatuado en la piel…
Buen viaje, nos encontramos en el camino…
Un beso
Chio

P.D. Gracias a Acróbata del camino por prestarme las fotos. Mira sus aventuras de viaje en http://acrobatadelcamino.com/

 

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La fría ortografía: mata pasiones seguro…

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A diferencia de hace varios años, en los que el chico que te gustaba o con quien salías te llamaba por teléfono para “afanarte” y podían pasar horas de horas hablando, hoy en día eso es algo extraño o ya casi en extinción. Y es que el “texting” para relacionarse con nuevas personas está ahora en todas partes.

Chateas con muchísima gente cada día… Whatsapp, Facebook y muchos más. Y parte de conocer a chicos nuevos es recibir mensajes de diferentes personajes… unos lindos y otros realmente atroces…

Y no es que yo sea muy picky (bueno, un poco en verdad… #misschio), pero creo que no hay nada más mata pasiones o que desencante más que una mala ortografía… No lo digo porque sea profe, comunicadora o porque me encante leer. Pero claro, ahora como ya no nos hablamos sino empezamos a conocernos a partir de la escritura, ya se muestran otras cosas que cuando conversamos pueden pasar desapercibidas. Desde mi perspectiva, un mensaje con mala ortografía es casi tan tan horroroso como i) quedarse con las medias puestas antes de…; ii) estar cochino o iii) ser sinónimo de poco inteligente. Y la verdad, ponte a pensar un poquito…. conoces a un chico lindo, te gusta, te pide tu teléfono, te escribe un par de veces y el día que te invita a salir te llega un texto que dice “Haber si nos vemos en estos días”

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Por los clavos de Cristooo!!!! “Haber” señores viene del verbo haber… Si hubiera sabido que eras taaan brillante me la pensaba mejor antes de darte mi whatsapp… Si quieres decirme para salir en algún momento por favor usa “A ver si vamos al cine un día” Entenderán que nunca salí con este personaje y que lo desaparecí “mágicamente” de mis contactos…

“Huy”…. A menos que estés en Europa o Estados Unidos, lo único que logras cuando me dices eso en un mensaje es que “huya” querido 😉 Si quieres expresar asombro dime ¡Uy!.

Otra más… eres guapo, eres sexy, atrevido, trabajas en el sitio de moda y cuando finalmente recibo un mensaje tuyo parece un meme de FB… Créeme que todo lo churro que eres desaparece en cuanto leo “Ola Xio. K hac?”… Ya bastante me cuesta entenderlo como para esforzarme siquiera en responderte…resultado = DELETE! #fuerapiraña

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Ya para ir cerrando unas chiquitas que muchos no notan pero que igual es bueno tenerlas en cuenta… A pesar de que por buenos les perdonamos todo, sus mensajes serían más bonitos sin esas manchas ortográficas… “Descanza”… Lo haría con gusto y tranquilidad si me dijeras “descansa” como debe ser. Y sé que me conoces bien, muy bien… yo también te conozco mosco, de la A a la Z con la que se debe escribir esa palabrita 😉

En síntesis… y lo que quiero dejarles aquí: no importa si es un chico o una chica quien te escribe el texto. No hay nada más atractivo que alguien que escribe y habla bien. Una mala ortografía desanima y mata pasiones… en verdad, te quita las ganas de leer, responder o conocer un poquito más a esa persona. Así que la próxima mira bien tu whatsapp antes de apretar “enviar” y estoy segura que te irá mucho mucho mejor 🙂

Si te quedaron dudas… www.rae.es
Un beso 😉
Chio

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Cuando el universo te envía mensajes…

Sólo tienes que pedirlos…y de pronto llegarán a ti…

COLLAGE

No recuerdo haberles contado esto antes… talvez sólo algunos de ustedes saben que enero no ha sido un mes fácil para mí. El viaje de año nuevo fue revelador y a la vez agotador, porque entré en un proceso de soltar algo que tenía muy guardado desde hace 28 años… Difícil? Uff, no se imaginan cuánto…

El tema va así…(y es la primera vez que hablo de esto tan abiertamente… parte del proceso). Mi papi murió cuando yo tenía 6 años. Una enfermedad degenerativa se lo llevó casi sin darme cuenta y fue muy difícil entender por qué y cómo se fue. Guardé todos los sentimientos en una caja y la escondí en lo más lejos que pude de mi… Obviamente esos murciélagos aparecían de vez en cuando como si se abriera la caja de pandora y entre más crecía más terror sentía a la pérdida, más independiente me volvía, más miedo tenía de empezar una relación y más solía salir corriendo cuando veía que la cosa se podía empezar a poner sería… por qué? Porque estaba aterrada… a que se me vayan otra vez.. Así que prefería ser yo la que se fuera.

Luego de una serie de cosas que viví el año pasado, decidí que esto era algo que tenía que sanar. Que no podía seguir sintiéndome así de asustada cada vez que medianamente empezara algo con alguien. El camino pintaba así: o arreglo esto desde el fondo y me enfrento a mis fantasmas o me sigo haciendo independiente y me olvido de la posibilidad de tener algo lindo con alguien, una familia, una relación… Entenderán cuál fue mi elección… si si, el camino más difícil siempre… #chicanecia.

Entonces empecé un viaje a Cusco donde probé varias terapias, lloré, reí, lloré otra vez, pedí, entendí, me volví a confundir… Al final llegué a Lima más cansada pero con algo claro… tenía que hablar de esto que había guardado por tanto tiempo. Sólo sacándolo y viviéndolo podría soltarlo, sanarme y dejarlo ir… Y comencé… a preguntar, a investigar, a revivir, a extrañar. Todo era tan raro, como si volviera a tener 6 años y esto recién estuviera pasando… Si, la verdad es mentalmente agotador… pero creo que algo bueno saldrá de todo esto.

Y es así que la semana pasada estaba muy molesta con mi papá. Muy molesta por no dejar una nota, una carta antes de irse. Por no despedirse y dejarme así… Estaba tan molesta que un día, tarde en la noche,  le dije furiosa “mándame una señal” y lloré hasta que me quedé dormida… Se me olvidó lo que dije y como ya estaba terminando mi fatídico enero empecé a sentirme mejor.

Anoche decidí quedarme en casa viendo pelis, quería dormir temprano para aprovechar hoy todo el día en la playa. Estuve conversando con un amigo por whatsapp y me dijo mira está peli “Little Boy” te la recomiendo. Yo no tengo netflix y no la encontraba en ninguna parte… “Usa mi clave, toma, es tal”… Es gracioso pq este amigo, es amigo mio hace 2-3 días, no me conoce mucho ni sabe mi historia y de pronto me estaba compartiendo su clave de Netflix… buena onda pensé. Empezó la peli y sentí que alguien más la había enviado para mi.. venía con un mensaje.

No les voy a contar de qué trata porque me gustaría que la vean. Sólo les voy a contar que al terminar la peli, medio confundida por el mensaje y por lo que había podido entender en esa hora y 46min y no en 28 años, me quedé mirando los créditos hasta el final…no sé qué buscaba ni qué esperaba… creo que quería ver de quién era la música. De pronto, casi casi al final de la película, cuando aparecen los nombres de las personas a las que agradecen los directores encuentro entre ellos “Eduardo García Gimenez”… Si claro, mi Jiménez es con “J”, pero era la firma, lo que me aseguraba que esto venía de él… Jiménez de mi pa, García de mi abuelo…me sentía medio en shock…

Ya antes de irme a dormir, encontré el soundtrack, y la canción principal tenía el mensaje que había estado esperando… esa carta que reclamé molesta el martes en la madrugada. Todo lo que había esperado que me diga durante estos años… “When you find love”.

Y así, de la manera más rara y menos esperada, entendí esa noche que el amor está adentro, que lo que importa es cómo nos queremos y todas las cosas buenas que hacemos, que hay días buenos y malos pero que con amor todos somos perfectos y no hay nada que esté mal… Eso era lo que quería escuchar de él… talvez durante todos estos años. Me dormí tranquila, envié un mensaje a mi amigo dando las gracias por ser (sin saber) ese canal de comunicación… sonreí y sentí que el fantasma del miedo agarraba sus cosas y se iba… a donde le toque irse.

Hoy fui a la playa, le conté a mi mamá, lo recordé con cariño en el club que tanto le gustaba, volví a la casa y me puse a mirar fotos para compartir algunas en este post. Esta vez las vi con otros ojos… no de tristeza y pérdida, como había sido antes. Esta vez las vi con ojos de amor y me di cuenta todo lo que tenemos en común… “El Chato” y yo somos playeros, juergueros, amigueros, matamos por nuestra familia y saben qué… les confieso algo… Esa mirada tb la tengo… es mi mirada de amor… Igualita a él ❤

Gracias por las orejas 🙂
Buenas noches.

P.D. Les dejo la canción…  When you find love

Cancion

 

Martes para entenderlos…

“Todo se acabó pero… igual dale las gracias”

mar2015-012

Las cosas tienen un inicio y, aunque muchas veces uno no quiera, también un final. Sea como sea que haya terminado tu historia, piensa que algún aprendizaje te ha dejado. Yo sé, yo sé… no es nada fácil y menos aún si recién estás pasando por esto… pero créeme que como bien dice Sabina…yo “con un máster en desengaños” he aprendido a verle el lado bueno a cada final…o al menos en eso estoy…

Y es así… muchas veces recuerdas lo que ya no tienes, lo que perdiste (o lo que él se perdió…), lo que sufriste, los malos ratos, los errores o todas esas cosas que extrañas y que de pronto ya no están contigo.

Pero ¿te has puesto a pensar del otro lado? Te diste cuenta que talvez esas situaciones te hicieron más fuerte, más independiente, más decidida, más mujer…

A veces es bueno dejar que el tiempo pase para volver a mirar atrás… La distancia que ganaste con alejarte, con soltar, con dejar ir te regaló sabiduría… Y aunque sigas pensando en que “nada será igual”, sécate un ratito las lágrimas, mira todo lo que aprendiste y… dale las gracias.

Puedes pensar que estoy desvariando, que ya quemé o que ahora sí necesito terapia urgente… pero no. Por qué no agradecer cosas buenas que llegaron a mi vida, cosas que aprendí y que me hacen ahora más fuerte? Por qué no compartirlas contigo ahora? Crees que no puedo? Te cuento 3 de mis últimas experiencias y paso a darles las gracias uno por uno… una muy larga, otra intermedia y una cortita, casi fugaz… pero de todo se aprende linda, recuérdalo siempre 😉

Gracias por ayudarme a darme cuenta que puedo ser tan independiente como cuando me conociste, que no necesito a nadie a mi lado para agarrar la mochila y salir a comerme el mundo y menos a alguien que me lleve del brazo para ubicarme en la ciudad o saber qué metro tomar o cómo llegar a un lugar. Gracias por ayudarme a redescubrir eso, parte de mi esencia, de la aventurera que pocas tienen y que me hace brillar.

Gracias, porque a pesar del tiempo, aún me conoces bien y sabes exactamente cómo retratar mi felicidad y la de mi familia. Creo que nadie podría hacerlo mejor 🙂

Gracias, por llevarme a entender que nunca debo aceptar nada que no quiera en mi vida, que no debo dejarme manipular y menos sentirme menos por tus inseguridades, caprichos y temas no resueltos… Gracias por hacerme ver que valgo mucho, mucho más de lo que tú creías y que puedo renacer una y otra vez más fuerte y más hermosa que tu nunca.

Gracias…por hacerme volver a creer en la magia y por volver a ser esa yo, que canta, inventa apodos y hace tonterías… pensé que se había ido para siempre años atrás. Gracias por enseñarme que no siempre es sólo el corazón lo que cuenta si nuestros ojos miran a lugares distintos. Gracias porque entendí que siempre estoy yo primero y que lo más importante es lo que yo quiero con mi vida, con mis metas, con mis deseos… Gracias por escuchar igual… cosas que ni tú mismo entiendes, ni tienes cómo explicar.

Gracias chicos… por el tiempo, por la distancia, porque de alguna manera soy lo que soy gracias a esas cositas que me hicieron más fuerte, más humana, más Rocio, más yo…

Me sigo cuestionando? más que nunca… Sigo viajando? Claro, es lo que me hace más feliz en esta vida… Tengo claro lo que quiero? casi casi siempre… Así que, te lo haya dicho o no, debes saber que me quedo con los recuerdos bonitos… todo lo demás se fue con el agua y el viento…

Gracias…

thank you