Martes para entenderlos…

“Todo se acabó pero… igual dale las gracias”

mar2015-012

Las cosas tienen un inicio y, aunque muchas veces uno no quiera, también un final. Sea como sea que haya terminado tu historia, piensa que algún aprendizaje te ha dejado. Yo sé, yo sé… no es nada fácil y menos aún si recién estás pasando por esto… pero créeme que como bien dice Sabina…yo “con un máster en desengaños” he aprendido a verle el lado bueno a cada final…o al menos en eso estoy…

Y es así… muchas veces recuerdas lo que ya no tienes, lo que perdiste (o lo que él se perdió…), lo que sufriste, los malos ratos, los errores o todas esas cosas que extrañas y que de pronto ya no están contigo.

Pero ¿te has puesto a pensar del otro lado? Te diste cuenta que talvez esas situaciones te hicieron más fuerte, más independiente, más decidida, más mujer…

A veces es bueno dejar que el tiempo pase para volver a mirar atrás… La distancia que ganaste con alejarte, con soltar, con dejar ir te regaló sabiduría… Y aunque sigas pensando en que “nada será igual”, sécate un ratito las lágrimas, mira todo lo que aprendiste y… dale las gracias.

Puedes pensar que estoy desvariando, que ya quemé o que ahora sí necesito terapia urgente… pero no. Por qué no agradecer cosas buenas que llegaron a mi vida, cosas que aprendí y que me hacen ahora más fuerte? Por qué no compartirlas contigo ahora? Crees que no puedo? Te cuento 3 de mis últimas experiencias y paso a darles las gracias uno por uno… una muy larga, otra intermedia y una cortita, casi fugaz… pero de todo se aprende linda, recuérdalo siempre 😉

Gracias por ayudarme a darme cuenta que puedo ser tan independiente como cuando me conociste, que no necesito a nadie a mi lado para agarrar la mochila y salir a comerme el mundo y menos a alguien que me lleve del brazo para ubicarme en la ciudad o saber qué metro tomar o cómo llegar a un lugar. Gracias por ayudarme a redescubrir eso, parte de mi esencia, de la aventurera que pocas tienen y que me hace brillar.

Gracias, porque a pesar del tiempo, aún me conoces bien y sabes exactamente cómo retratar mi felicidad y la de mi familia. Creo que nadie podría hacerlo mejor 🙂

Gracias, por llevarme a entender que nunca debo aceptar nada que no quiera en mi vida, que no debo dejarme manipular y menos sentirme menos por tus inseguridades, caprichos y temas no resueltos… Gracias por hacerme ver que valgo mucho, mucho más de lo que tú creías y que puedo renacer una y otra vez más fuerte y más hermosa que tu nunca.

Gracias…por hacerme volver a creer en la magia y por volver a ser esa yo, que canta, inventa apodos y hace tonterías… pensé que se había ido para siempre años atrás. Gracias por enseñarme que no siempre es sólo el corazón lo que cuenta si nuestros ojos miran a lugares distintos. Gracias porque entendí que siempre estoy yo primero y que lo más importante es lo que yo quiero con mi vida, con mis metas, con mis deseos… Gracias por escuchar igual… cosas que ni tú mismo entiendes, ni tienes cómo explicar.

Gracias chicos… por el tiempo, por la distancia, porque de alguna manera soy lo que soy gracias a esas cositas que me hicieron más fuerte, más humana, más Rocio, más yo…

Me sigo cuestionando? más que nunca… Sigo viajando? Claro, es lo que me hace más feliz en esta vida… Tengo claro lo que quiero? casi casi siempre… Así que, te lo haya dicho o no, debes saber que me quedo con los recuerdos bonitos… todo lo demás se fue con el agua y el viento…

Gracias…

thank you

Anuncios

Por qué vuelvo al yoga una y otra vez…

2013-07-15-Buddha_Doodles_fluctuations_max_MollyHahn

Confieso que nunca fui muy deportista. La verdad era más de seguir modas y meterme al spinning, zumba, taebo o anotarme en el gimnasio desde octubre para ver si así bajaba todo lo que había comido durante el año… -__- (#nofunciona)

Sin embargo, hace cerca de 3 o 4 años no recuerdo bien, volvía de un viaje con la cabeza revuelta, acababa de salir de una relación tóxica de esas que parecen más novela… o tragedia mexicana y no tenía idea de qué hacer para dejar de estar como estaba (#modotrapomojado)… Fui 3 veces al psicólogo y luego de mirar cómo quedaba mi billetera decidí que el psicoanálisis no era lo mío. En algún momento alguien me dijo “por qué no pruebas con yoga?” y la verdad es que hasta ese momento para mi el yoga era algo similar a un montón de señoras gordas tiradas en el piso durmiendo…

Por alguna extraña razón esa idea se quedó dando vueltas en mi cabeza y de pronto me vi googleando lugares para hacer yoga cerca de casa. Cómo es el universo cuando te manda señales que justo encontré uno a 1 cuadra de mi casa, cruzando el parque. Así empecé a practicar hatha yoga. Después de un par de meses noté que estaba más relajada y que veía las cosas un poquito más lejos de mi burbuja, lo que hacía que tome otra perspectiva y que fuera más consciente… de la gente a la que me acercaba, de los pensamientos que tenía, de lo que comía, en fin… Tampoco crean que me volví vegana o monje budista, simplemente empecé a disfrutar más del momento.

Pasó casi un año y quise buscar algo con una practica que físicamente me retara más, así que volví a googlear y terminé probando una clase en Ashtanga yoga. Les confieso que odié mi primera clase…todos parecían tan calmados y todo les salía tan perfecto y armonioso; y yo no podía mantenerme 5 respiraciones en la pose más fácil del mundooo!!! 😡 Me sentía tan frustrada… Sin embargo, al terminar la clase, no sé por qué me anoté y firmé por un mes. Con la constancia y la práctica descubrí que el saludo al sol ya no es algo que me tensa, sino que uso para relajarme y que esa hora y media que le dedico a mi cuerpo y mente es el mejor regalo que me puedo dar.
La práctica constante te llena de aire (literal) porque aprendes a respirar, además de ponerte fit porque trabajas un montón de músculos (creéme, hasta los que ni te imaginas). El yoga te ayuda a concentrar tu mente en un momento, en un espacio, en TU práctica…y eso obviamente hace que te olvides de la bruja de tu jefa que no deja de fastidiarte, del huevo frito que no te llama o que se desaparece y te tiene angustiada, de si llegas o no a fin de mes, de la tarjeta que no sabes cómo pagar y mil cosas más que llenan siempre nuestra cabeza…

Les cuento que ayer, después de casi 1 año sin práctica y estando a punto de internarme en un manicomio (#quemiedolaloca), decidí volver al yoga. Llegué a las 6:30am a Ashtanga, me recibió Daniel con la paz de siempre y como si nunca me hubiera ido y empecé nuevamente con el saludo al sol y mi respiración: 1, 2, 3, 4, 5… Hoy me duelen todos los músculos que no he usado desde hace tanto tiempo, pero quiero compartir esto con ustedes para comprometerme. Dicen que si haces algo por 21 días puedes hacerlo una rutina, puede ser parte de tu vida. Pues declaro que quiero que el yoga sea nuevamente parte de mi vida, así que empiezo nuevamente mi “yoga challenge” y lo publico acá porque estoy segura que necesitaré apoyo y muchos empujones para levantarme 5:15am e ir a mi práctica… échame una ayudita con esto 🙂

Loca? Muchos lo dirán. Los que practican posiblemente sonrían. Los que están buscando algo en la vida talvez se animen a probarlo. Sea lo que sea y hagas lo que hagas porfa date un tiempito para tí, para quererte, para cuidarte, para engreírte y para desconectar un rato de este loco mundo.

No te voy a enumerar los beneficios del yoga ni darte una cátedra de cómo hacer cada postura… (la verdad muchas aun no me salen jajajaja). Lo único que te digo es que este es el único deporte al que vuelvo una y otra y otra vez… ¿Por qué? Porque le hace bien a mi cabeza…y posiblemente a la tuya también!

Te quiero mucho! 🙂
Nos vemos en el mat!
Buenas noches

P.D. Te quedaste con ganas del dato? Aquí va Ashtanga Yoga

ashtanga beneficios

Feliz cumpleaños mi Lima mazamorrera…

“Tan bonita y chiquitita
tan sandunguera y graciosa
limeña de tradiciones
de cuentos y de leyendas
Si aun me parece verte de cuando en cuando en la calle
Cuando el sol esta de fiesta y te ciñe por el talle”
(“Gracia” – Chabuca Granda)

LIMA

Recuerdo que de niña mi abuelo siempre me decía “Qué tal lisura!” Nunca entendí bien a qué se refería esa palabra hasta que la escuché nuevamente en “La Flor de la Canela”… Y es que “lisura” no hace más que referirse a la gracia y donaire que nuestra Lima chichera y mazamorrera derrama. Esa “3 veces coronada villa” que nos enamora cuando quiere…

Hoy cumple 481 años de fundación…muchas cosas quedan únicamente en la memoria… de nosotros, nuestros abuelos o de algunas canciones… pero estoy segura que a todos nos evoca algún rincón especial en el que pensamos con cariño o nostalgia.

Por eso quiero compartir con ustedes 5 de mis cosas favoritas de esta Lima… la ciudad de los reyes que adoro en verano y que odio en invierno cuando se me pone color panza de burro.

Mis 5 favoritos de Lima…

  1. Cuando en algún momento del invierno, por alguna extraña razón amanece el cielo azulito y nos sorprende el sol. Desde que era niña cada vez que hay esa luz especial en la mañana me pongo de buen humor 🙂
  2. El sonido de las piedritas de la costa verde cuando el mar choca con ellas…podría escucharlo horas de horas…ustedes no?
  3. Los árboles, esos pocos que quedan, de la Av Pedro de Osma… Cuando era chica los veía inmensos y súper tupidos. Soñaba con cafecitos en la calle bajo su sombra refrescante. #sueños
  4. Perderme en las callecitas de Barranco… no importa si es verano o invierno. Barranco tiene algo que atrapa. Olvídate de la noche que merece un post aparte y aventúrate un domingo, esos de invierno en los que nunca haces nada, a recorrer sus calles… Te encontrarás con más de una sorpresa que pronto contaré 😉
  5. Finalmente, y aunque suene trillado, no puedo dejar de mencionar mi sunset limeño… sí, ese que sólo disfrutamos 3 meses al año y que como el Principito podríamos ver 84 veces el mismo día… ese sunset que sólo se deja ver cuando quiere, pero sí que impresiona cuando se muestra.

Por eso y por todo lo que nos das, por lo que amamos, por lo que odiamos…por tu música chicha, tus murales de Eliot Túpac, tu mazamorra y arroz con leche, por tus olas, tus combis, tu gris panza de burro y tu tráfico de m… Por ser la capital gastronómica de América y por concentrar toda esa mezcla que hace que cada vez seamos más ricos…Claro señores, los limeños somos recontra ricos!!! O no causa?

Feliz 481 cumpleaños mi Lima querida!!!

P.D. Te quedaste con las ganas del valsecito?  Acá el link chochera…Gracia – Gianmarco

 

Bienvenidos!!!

Empiezo el año y con él esta nueva aventura que venía dándome vueltas en la cabeza hace un tiempito. Como siempre, las cosas llegan cuando tienen que llegar y hoy… 17 de enero del 2016, de pronto me invadieron las ganas de escribir y no paré hasta ahora que apreto “publicar”.

Qué es yoloquiero… es un poco eso que todos queremos, cosas que buscamos, que nos cuestionamos y que a veces esperamos que mágicamente aparezca la respuesta en la web… Bueno pues, yo creo que la magia existe y se me ocurrió crear un espacio para compartir con ustedes, aprender, reírnos juntos y por qué no crecer (no en tamaño pero si en espíritu…)

Yolo… “you only live once” dicen… Si es así entonces hay que aprovechar y disfrutar esta oportunidad al máximo porque no sabemos cuánto vamos a estar por aquí… de alguna manera trato de transmitir eso en este nuevo blog y espero contagiarte esa chispita que hace que disfrutemos cada momento como si fuera el último. Tú, allá del otro lado de la pantalla me ayudas a crecer, a madurar y a entender muchas cosas que hasta hace poco tenía muy desordenadas en la cabeza… Estás en lo cierto mi querido Watson…de alguna manera este lugar es también una catarsis, pero no sólo para mi o para ti…sino para todo el que se anime a compartir algo por acá.

En la semana te darás cuenta que hablamos de diferentes cosas que queremos… comer, viajar, entender, amar, inspirar, salir… todo bajo etiquetas siempre de “quiero”… Por qué? Porque cuando realmente quiero algo estoy segura que puedo lograrlo y voy por eso… No lo crees? Pues te digo que este mundo y este blog están llenos de magia…sólo tienes que estar un poco más atento y verás como el universo te manda mil mensajes.

Y entonces, ahora que nos conocemos, ahora que nos damos la bienvenida aprovecho para desearte un año lleno de risas, viajes, besos apasionados, buenos libros, locas aventuras y mucho de todo eso que tu quieres!!!

Bienvenidos a mi mundo…a nuestro mundo!!!
Besos y nos vemos en la semana 😉
Chio

Bienvenida